El titular de la Fundación CONIN se refirió al caso de desnutrición de una nena de 9 años en la provincia de Jujuy y aclaró que combatir la desnutrición es más que “combatir el hambre” y que mientras no se entienda esto, “estamos paveando”.
El caso de desnutrición de una nena de 9 años oriunda del pueblo Cholacor, en el departamento de Yavi, ha despertado la polémica en la provincia de Jujuy a pocos días de conocerse la muerte de un chico de la comunidad QOM en Chaco.
El Dr. Abel Albino de la Fundación CONIN, dialogó con Radio 2 respecto a esta problemática, indicando que “hay dos tipos de desnutridos: los desnutridos primarios, que son a los que les falta comida; y los desnutridos secundarios, que son chicos que porque tienen una neuropatía, una cardiopatía, una hepatopatía, una neumopatía, una enfermedad genética inmunológica, una furcia en el parto o una malformación, secundariamente son desnutridos”.
“Nosotros en la Argentina tenemos los dos tipos de desnutrición desgraciadamente, el desnutrido secundario a una enfermedad de fondo y el desnutrido primario, que es el chico que no come”.
“Esto es muy grave, un chico que se muere de hambre en la Argentina es una curiosidad porque si me dicen que pasan hambre en un país africano donde no tienen ni agua algunos, uno dice que es un hecho trágico porque son países muy pobres, pero Argentina es el sexto país del mundo en riquezas, Argentina produce alimentos para 400 millones de habitantes y puede producir alimentos para 1.500 millones de habitantes, ¿cómo entonces no va a poder mantener a 40 millones de habitantes? Argentina tiene 10 veces más territorio que Italia y la mitad de la población hoy de Italia, eso evidencia una falla cultural, sin dudas”, indicó.
Desnutrición “cultural”
Luego de conocerse la muerte del chico QOM en Chaco, el Gobierno nacional salió al cruce con declaraciones poco afortunadas sobre el caso, afirmando que se trataba de un caso de “desnutrición cultural”, argumentando que es un problema ancestral que viene de hace mucho tiempo.
En este sentido, Albino manifestó que “yo soy médico, pero antes soy Maestro Normal Nacional, admiro a Sarmiento, él cuando asume la Presidencia de la República en el año 1868, pide el primer censo nacional y se lo traen. En 1869 había 1.800.000 habitantes y el 84% eran analfabetos, ese era el problema cultural que tenía Sarmiento en la Argentina y en 30 años puso a la República Argentina en el séptimo lugar del mundo. Sus conceptos eran ‘hay que hacer de la Patria una escuela’ y ‘educar, educar, educar’. Esos conceptos pusieron a la Argentina en los primeros planos mundiales en 30 años. O sea que no podemos pretextar ‘problemas culturales’, hay que solucionar ese y cualquier otro problema y eso lo lograríamos si trabajáramos todos juntos, los gobiernos con las organizaciones no gubernamentales, el empresariado, las universidades, las iglesias y la comunidad, todos juntos como hermanos que somos, eso hay que hacer”, enfatizó.
Nadie se hace cargo de la responsabilidad
Finalmente, el titular de la Fundación CONIN hizo alusión a que se habla mucho del tema a partir de la visibilización de estos casos, pero nadie carga con la responsabilidad o la culpa de que los mismos existan en un país que siempre se ha caracterizado por la riqueza alimentaria.
“Nadie es culpable de nada acá, nunca. Y siempre se le echa la culpa al otro. Yo soy médico y lo primero que tiene que hacer un médico para llevar adelante un tratamiento es establecer un diagnóstico, solamente así podemos hacer un tratamiento, si no tenemos diagnóstico no puede haber tratamiento. Por eso me sorprende cuando escucho al Ministro de Economía (Axel Kicillof) decir que ‘no podemos contar pobres porque es estigmatizarlos’, eso es sorprendente porque nosotros debemos saber dónde estamos parados. Si no sabemos dónde estamos parados, ¿cómo vamos a acertar para poner una política en marcha tendiente a mejorar tal o cual tópico?”
Cuando uno habla del hambre, se soluciona en diez minutos, por eso todos hablan del hambre. Dentro de 2 horas yo voy a tener hambre, si me como un plato de sopa o una fruta se terminó, no tengo más hambre, si esta noche como un pan no tengo más hambre. ¿Esto quiere decir que estoy bien alimentado? ¿Quiere decir que es lo correcto? No. la desnutrición es otro cuento, es una patología social profunda y merece un abordaje integral, un abordaje multidisciplinario, educación nutricional, educación para la salud, lactancia materna, jardín maternal, jardín infantil, estimulación temprana, escuela de artes y oficio, programa educacional gratuito, lecto-escritura para analfabetos, escuela para padres, documentación y legalización de la familia, alcoholismo, inmunizaciones, agua corriente, agua caliente, luz eléctrica, cloacas, etc. Eso es desnutrición. Mientras no abordemos así el problema, estamos ‘paveando’”, concluyó.

Social Link