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“No es objetivo”, aseguró su abogado defensor, Lucas Grenni, en relación al fiscal Alejandro Maldonado, quien investigó e imputó a la ex ministra de educación por malversación de fondos. El abogado admitió que pudo haber errores “burocráticos” en los hechos que se le imputan. 

La denuncia por malversación de fondos contra la ex ministra de educación, Florencia Gelmetti, sigue su curso en los tribunales. 
La ex funcionaria está acusada, entre otros hechos, por el presunto pago de préstamos con dinero público a uno de sus colaboradores más cercanos, el coordinador de Jóvenes y Adultos, Alejandro Yucra. 
El abogado defensor de la ministra, Lucas Grenni, reconoció en diálogo con Radio 2, que como primera medida, la defensa buscará apartar al fiscal Alejandro Maldonado de la causa, por razones procesales. 
Grenni entiende que de acuerdo a la normativa vigente, corresponde que el caso sea investigado por otro fiscal. 
No obstante, aseguró que el Maldonado, quien imputó a la ex ministra por malversación de fondos “ha perdido objetividad”. 
“Dejó a salvo al fiscal Alejandro Maldonado en su buen nombre y honor, pero consideramos que no es objetivo ya que investigó sabiendo que por ley correspondía que investigue el juez, y además lo hizo sabiendo que era competente otro fiscal, por eso lo hemos recusado”, explicó el abogado y agregó: “investigó a espaldas de la licenciada, no valoró la prueba que ella acompañó para vindicarse”.
Yendo a la los hechos concretos que se le imputan a la ex titular de Educación en la provincia, el abogado cuestionó las pruebas que constan en el expediente para incriminar a su defendida. 
El elemento de mayor peso es un memorándum, firmado por Gelmetti, ordenando el pago de un préstamo por 50 mil pesos a favor de su colaborador Yucra. 
Al respecto, Grenni sostuvo que dicho documento fue sustraído, por lo que desde un primer momento lo considera ilícito. 
De igual forma, cuestionó su validez y explicó que no se trataron de préstamos personales si no de una suerte de intercambio de partidas entre áreas del ministerio, que posteriormente fue rendido. 
Pese a que esto representa una irregularidad, el abogado reconoció que puede obedecer a las “dificultades burocráticas” que implica la administración pública. 
Dejando entrever su estrategia de defensa, Grenni dejó a salvo a la ex ministra, al señalar que en su calidad de Licenciada en Letras, podía desconocer el entramado contable propio de la burocracia en el complejo ministerio de educación. 
Sin embargo, no son pocos los empleados del propio ministerio los que desconfían de la supuesta “ingenuidad” de la ex ministra, sobre todo en aquellos documentos en los que estampó su firma. 
“A Florencia Gelmetti no le están imputando haberse robado nada, le imputan haber manejado recursos de una forma administrativa incorrecta, algo que ello puede desconocer”, reconocía Grenni.
Será la justicia la que dictamine su grado de responsabilidad en la calamitosa gestión que dejó frente a uno de los ministerios más importantes de la provincia.